Los abuelos de Berazategui estamos tristes, porque el pueblo una vez más no supo elegir. Es una pena que no reconozcvan a un hombre que con fuerza y rectitud iba a dirijir los destinos de Berazategui. Se pierden un hombre de honor, y un radical de pura cepa, se pierden a Mario Raitman.
Si los berazateguenses lo hubieran elegido como intendente otro sería nuestro destino.
Es una pena

