viernes, 9 de noviembre de 2007

Tras el 'éxito' de la Coalición Cívica, la muerte del ARI
Por el Licenciado Gustavo González

Los resultados de las elecciones del domingo 28 de octubre permiten algunas reflexiones que me atrevo a compartir con ustedes.
a) El primer dato objetivo que nos muestra los números, es el crecimiento electoral que ha tenido Elisa Carrió. Esto muestra la capacidad de instalación de la figura de la líder de la Coalición Cívica en un escenario electoral confuso, abúlico y fragmentado.
b) Otro dato a tener en cuenta es que el gobierno ganó de manera clara y contundente. También es cierto que fue la elección más irregular desde la recuperación de la democracia, pero nadie seriamente puede argumentar que la transparencia electoral hubiese modificado el resultado final.
c) Un tercer elemento es que la posición exitista de muchos dirigentes de la Coalición Cívica, desnuda el lugar de ésta en el mapa político nacional. Esto es, contentarse con el rol de opositor y el ingreso de legisladores y/o concejales, esquivando y hasta evitando la llegada al poder. Varios distritos se espantaban, ante la posibilidad real de ser gobiernos, más bien prefieren el cómodo lugar de oposición. Esto es, la Coalición no piensa en ser una fuerza de mayorías, sino en tener más lugares de representación.
d) El resultado de la elección no debe enceguecernos, creer que los votos obtenidos por Carrió muestran un crecimiento de la fuerza es caer en un error. Muchos ciudadanos eligieron a la fórmula de la Coalición Cívica porque las encuestas la posicionaban segunda, es decir que votaron no por convencimiento sino por espanto al gobierno nacional. En esta argentina cambiante, los mismos que hoy votaron a Carrió, mañana lo harán por Macri u otro candidato que se posicione mediáticamente.A partir de estos datos, me gustaría plantear algunas cuestiones de fondo.
1) El camino a la elección estuvo signado de contradicciones, confusiones y claudicaciones. La fundadora del partido, renuncia a él, pero al mismo tiempo es artífice de la intervención del Partido en la Capital Federal. La misma que sostenía que los “atajos” electorales no servían, porque lo central era ser coherente a pesar de perder elecciones, incorporó a sectores de la derecha, del radicalismo y el socialismo. Esto no digerible por la mayoría de los dirigentes y militantes del ARI. Este punto es central porque anula el debate interno, a tal punto de sostener que ella iba a armar la Coalición y “al que no le gusta que se vaya”.
2) La selección de los candidatos guarda la lógica de lo peor de la política: la digitación en manos de una sola persona de la selección de los candidatos. Algunos ante esto, argumentan la legitimidad de la líder, es decir que los votos justifican cualquier decisión arbitraria. Esto es lenguaje de potrero, donde el dueño de la pelota decide quien juega, pero no es posible plantearlo en un partido político, que aparte dice ser distinto al resto.
3) El acercamiento a los sectores del poder económico, representados por Prat Gay, Conte Grand, Bulrich y Estensoro, nos expulsa a muchos de quienes nos acercamos con otro bagaje ideológico. ¿Tan pragmático pueden ser algunos compañeros? ¿Cuáles son los límites? ¿Los hay?4) Relacionado con lo anterior, el apoyo de la Iglesia Católica y las palabras de la candidata a presidente a favor de las Fuerzas Armadas, acercan al espacio a los sectores más reaccionarios de la Argentina. Dentro de la coalición hay militantes de Derechos Humanos, ¿Cómo digerir las palabras que argumentan que las FFAA fueron castigadas?¿Esto no es negar el genocidio de Estado llevado a cabo por estas fuerzas?
5) Me llama la atención la hipocresía generalizada, por lo bajo gran parte de la militancia y dirigencia critica a Carrió, pero ante ella se muestran sumisos, por miedo a perder algún lugar de privilegio. Las críticas seguramente se van a hacer notar cuando los resultados electorales sean adversos, pero ya será tarde. Este punto es central, porque se niega en público lo que se expresa en privado, manteniendo el doble discurso como práctica política.
6) El nacimiento de la Coalición Cívica, viene de la mano del fracaso del ARI como construcción política, he aquí la responsabilidad fundamental que le cabe a Elisa Carrió. En un país que necesita la construcción de partidos políticos nacionales, ella truncó la posibilidad que la creación de una nueva institucionalización partidaria. Carrió lo creó, y se adjudicó el derecho de matarlo. Fue la posibilidad perdida de un conformar un partido político en un escenario que lo exige.
7) Luego de la elección, Elisa Carrió dejó en claro que busca representar a la clase media y media alta. Hubiese sido una honestidad intelectual, que esto lo aclare antes, ya que algunos queremos representar a los sectores populares, que son los mas castigados de la política económica de los últimos años.
8) Por último, si la cantidad de votos es la prueba empírica de haber escogido el camino correcto, en esa línea argumentativa debemos concluir entonces que el camino correcto es el emprendido por el gobierno. A veces resultados electorales mas modestos, permiten ganar coherencia y construcciones políticas más sólidas.

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